LIGA

El término LIGA contiene una decena de deficiones en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. LIGA puede referirse a una cinta de tejido elástico que proporciona sujeción a calcetines y medias; se dice también de una unión o mezcla; confederación entre Estados para defenderse de sus enemigos; colectivos con algún designio común. Sin embargo, la palabra LIGA se ha dicho y comentado espacialmente al hablar de deporte en referencia a una competición en que cada uno de los equipos admitidos ha de jugar con todos los de su categoría, hablamos pues de La Liga de fútbol española.

A mediados de agosto saltó la noticia de que los jugadores podrían convocar una huelga si no se revisaba y modificaba los términos de su convenio colectivo para modificar el fondo que debe garantizar el cobro de los salarios a los futbolistas víctimas de impagos por parte de sus clubes. La primera sopresa fue justo la noticia de que existían jugadores de la LIGA víctimas de impagos por sus clubes. ¿Cómo un colectivo como el futbolístico que mueve millones y millones de euros puede no pagar a sus “estrellas”‘ ? Pues sí, el caso es que los jugadores denunciaron que los impagos alcazaban a 200 jugadores de la LIGA de fútbol española.

Comenzaron las reuniones, los medios de comunicación no anunciaban el ansiado acuerdo entre federación y jugadores para evitar la huelga. Y así el fin de semana pasado, cuando debía celebrarse la primera jornada de la LIGA, España sufrió un parón futbolístico nunca antes visto bajo estas circunstacias. La semana ha transcurrido tensa entre futbolistas y federación con diversas reuniones para llegar a un acuerdo. Algunos de estas reuniones fueron de más de 12 horas. Todo por evitar una segunda jornada de huelga para este fin de semana.

Al final, han llegado las buenas noticias. Los medios de comunicación ya han podido hablar de acuerdo entre las partes afectadas y la LIGA, por fín, comienza mañana. Volvemos a los sabados y domingos donde muchos utilizan el fútbol como fín social para ver a los amigos y ver los partidos en los bares, en casas y disfrutar del espectáculo que, pese a que mueve millones y millones, también sufre crisis, aunque hay que reconocer que como suele suceder en estos casos, los afectados siempre son los menos ricos como ocurre en el resto de sectores económicos, miremos por donde miremos.