RESUMEN 2013

A unas horas de acabar el año, es momento de hacer repaso. Por la parte que le toca a este blog, la selección de un sólo término es casi imposible con todo lo que estos doce meses han deparado. Por eso, hoy es día de hacer referencia a los típicos resúmenes que plagan los medios de comunicación y qué mejor que remitirse al artículo publicado en El País bajo el título “Las 32 palabras que hemos aprendido en 2013” (23/12/2013).

 

 

 

ABORTO

Ahora con las brillantes iniciativas del gobierno peperiano, las medidas para controlar la interrupción del embarazo pasan a ser un verdadero ABORTO pero de los derechos de la mujer. Parece que esto de la moda y cultura vintage ha calado hondo entre nuestros representantes en el Parlamento y, personajes como Gallardón quieren ir más allá de la vestimenta en esto de estilos clásicos,  y pretenden trasladarnos al pasado, con medidas tan retrogradas como la nueva ley del ABORTO o la que recientemente se ha discutido sobre  Seguridad Ciudadana, por citar otra de las brillantes medidas del último año.

Justifican su indefendible ley como la medida que protege al débil, al menor, al feto, al no nacido. Seres desprotegidos frente a sus madres que en muchos casos deciden ABORTAR no porque no los quieran, si no porque están en paro, no llegan a fin de mes, no pueden pagar sus hipotecas, tienen más bocas que alimentar… pero en fin estos no son motivos de peso para nuestro merecido Ministro de Justicia y su clan.

Ahora solo sirve la violación o justificar un “grave peligro para la vida o la salud física o psíquica” de la mujer, eso si, tiene que ser tan grave que ha de ser corroborado por dos médicos y un largo papeleo burocrático, que vamos, es ideal para ayudar a acelerar el proceso.

La medida busca tal protección al menor que ya ni la malformación fetal es motivo legal de ABORTO. Claro, es que este gobierno se preocupa tanto por la calidad de vida de sus ciudadanos, que por eso ha conseguido el vergonzoso honor de tener a casi un 30 por ciento de la población infantil viviendo bajo el umbral de la pobreza.

¿Por qué no se preocupan primero de los menores, jóvenes y adultos, ya nacidos y bastante sufridos, que están pasando verdaderas penurias en un país que avanza pero hacia atrás,  en vez de seguir tocando derechos sociales básicos?

Después de leer versiones de izquierdas y de derechas, nacionales e internacionales, me quedo con el calificativo que Iñaki Gabilondo ha dado a esta ley del ABORTO: Monumento a la hipocresía.

TRECE (13)

Vamos a tentar a la suerte incluyendo el número que supuestamente incita al mal agüero en este diccionario particular. Hablamos pues del TRECE: el número de la mala suerte. Tal es la superstición sobre él que tiene una enfermedad propia de casi imposible pronunciación: triscaidecafobia.

Ante esto es fácil pensar que el año que está a punto de terminar no ha sido de los mejores para los que temen a estas dos cifras, aunque en definitiva podemos pensar así de forma general para todos, ya que visto los acontecimientos en el país es para considerar seriamente que eso de la maldición del TRECE tiene cierto sentido.

A falta de un día de la celebración de la Lotería de la Navidad, muchos han sido los que han querido hacer frente a esto de la mala suerte jugándose sus inversiones en décimos con la terminación TRECE (13). Pero ¿de dónde viene la maldición de este número?

Parece ser que en los países occidentales se cree que es por el hecho de que a la mesa de la última Cena se sentaron trece personas  y en menos de 24 horas, dos de ellas estaban muertas: Jesús y Judas.

Hay expertos en numerología que defiende que el verdadero número del mal agüero es el 4, pero que ha derivado en el TRECE por ser la cifra resultado de la suma de 1+3.

Otra teoría proviene de la mitología nórdica. Cuentan que la muerte de Baldo, el dios de la Luz, a manos de su hermano gemelo Herder, el dios de la Oscuridad, fue producto de las maquinaciones del timador Loki, considerado el decimotercero de los dioses.

El capítulo TRECE del Apocalipsis habla del anticristo y la bestia y en el tarot, este número hace referencia a la muerte… Si siguiese buscando seguro que aparecen muchísimas más explicaciones sobre por qué otorgar al TRECE el símbolo de la mala suerte, pero mejor dejarlo en este punto y esperar a que mañana el Gordo de la Lotería premie a aquellos que realmente no les acompaña la suerte independientemente de la terminación premiada.

EMIGRACIÓN (del 12/12/2011)

Estamos en la época en la que la gente vuelve a casa por Navidad. Pero para hoy queremos destacar una palabra que significa todo lo contrario: EMIGRACIÓN. Consiste en dejar la población de origen para trasladarse a otra región. Los motivos son diversos. Puede ser causa de guerras, invasiones, razones personales, búsqueda de nuevas oportunidades.

A lo largo de la Historia, se han dado diferentes oleadas de EMIGRACIÓN. En España recordamos la salida masiva de ciudadanos durante el Siglo XX a países latinoamericanos o zonas más prósperas de Europa como Francia y Alemania hasta la llegada de la década de los 80, momento en el que el país se fue recomponiendo económica y anímicamente.

Pues bien, ahora nos  encontramos en una nueva oleada de EMIGRACIÓN. Motivo principal: la crisis y la falta de oportunidades para miles de jóvenes formados que deciden “escapar” a otros países y poner rumbo a sus vidas.

Existe el fenómeno, ¿quién no conoce a alguien que recientemente se ha mudado a otro país? Sin embargo, aún estamos a falta de datos estadísticos específicos que valoren el impacto de este movimiento migratorio.Cabe destacar las estimaciones publicadas por la Proyección de la población de España a corto plazo 2011-2021, del Instituto Nacional de Estadística (INE), en donde se advierte el comienzo del giro del péndulo (más EMIGRACIÓN que inmigración). Así, si se mantienen las tendencias actuales, la población española se reduciría hasta los 45,6 millones en 10 años. Se registrarán un 18,1% menos de nacimientos y un 9,7% más de muertes que en 2010. También el saldo migratorio será negativo a partir de 2011, ya que el número de 450.000 inmigrantes nuevos se verá compensado por la marcha al extranjero de 580.850 personas.

CONTENIDA

Se supone que es una sabia actitud. Al menos así se desprende de frases tan reflexivas y célebres como esta: “el sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.” Cita que resalta dicha actitud CONTENIDA en nuestras acciones, en lo que sentimos y en cómo lo decimos.

Para mi entender, ser una persona CONTENIDA, no es tanto una cuestión de sabiduría en sí. Es una actitud buena o mala según los sinónimos que utilicemos para describirla. Por ejemplo, si hablamos de ser o estar CONTENIDA como un signo de control o mesura, automáticamente expresa algo bueno. Muestra una actitud positiva en cuanto que sabemos medir lo que hacemos y lo que hablamos en circunstancias complejas que exigen cierto tipo de postura controlada.

En este punto sirve hablar de situaciones más o menos tensas que se pueden generar, por ejemplo, en el trabajo. Más de uno se habrá encontrado en una reunión en la que llegar a un acuerdo parece casi imposible. Aquí sí que es inteligente tener una actitud CONTENIDA para no mandar a la M…. a muchos de los allí presentes tras sufrir comentarios sin fundamentos durante horas. En estos momentos es cuando la contención nos ayuda a evitar problemas mayores.

Ahora bien, si hablamos de contenerse como forma de represión o cohibición en uno mismo, ahí sí que estamos ante la parte negativa de la palabra de hoy. Ser o estar CONTENIDA en este sentido nos impide hacer o decir lo que realmente queremos. Proviene del miedo, ya sea al rechazo, al que dirán o simplemente por vergüenza.

Reprimirse así sólo nos permite contemplar pero sin disfrutar de las cosas buenas que a cada uno nos puede pasar en determinados momentos y, a la vez, nos impide mostrar cómo somos o lo que realmente sentimos.

Pero, lo peor de este tipo de actitud CONTENIDA es cuando eres consciente de que la tienes y sufres sus consecuencias. Te pones a pensar en lo que hubiera pasado si hubiese dicho esto o lo otro, o si hubiese hecho esto más que lo que no hice… En fin, genera ciertos arrepentimientos que nos hace pasar malos ratos sin necesidad: ¡Con lo a gusto que se queda uno soltando lo que tiene dentro!