CONTENIDA

Se supone que es una sabia actitud. Al menos así se desprende de frases tan reflexivas y célebres como esta: “el sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.” Cita que resalta dicha actitud CONTENIDA en nuestras acciones, en lo que sentimos y en cómo lo decimos.

Para mi entender, ser una persona CONTENIDA, no es tanto una cuestión de sabiduría en sí. Es una actitud buena o mala según los sinónimos que utilicemos para describirla. Por ejemplo, si hablamos de ser o estar CONTENIDA como un signo de control o mesura, automáticamente expresa algo bueno. Muestra una actitud positiva en cuanto que sabemos medir lo que hacemos y lo que hablamos en circunstancias complejas que exigen cierto tipo de postura controlada.

En este punto sirve hablar de situaciones más o menos tensas que se pueden generar, por ejemplo, en el trabajo. Más de uno se habrá encontrado en una reunión en la que llegar a un acuerdo parece casi imposible. Aquí sí que es inteligente tener una actitud CONTENIDA para no mandar a la M…. a muchos de los allí presentes tras sufrir comentarios sin fundamentos durante horas. En estos momentos es cuando la contención nos ayuda a evitar problemas mayores.

Ahora bien, si hablamos de contenerse como forma de represión o cohibición en uno mismo, ahí sí que estamos ante la parte negativa de la palabra de hoy. Ser o estar CONTENIDA en este sentido nos impide hacer o decir lo que realmente queremos. Proviene del miedo, ya sea al rechazo, al que dirán o simplemente por vergüenza.

Reprimirse así sólo nos permite contemplar pero sin disfrutar de las cosas buenas que a cada uno nos puede pasar en determinados momentos y, a la vez, nos impide mostrar cómo somos o lo que realmente sentimos.

Pero, lo peor de este tipo de actitud CONTENIDA es cuando eres consciente de que la tienes y sufres sus consecuencias. Te pones a pensar en lo que hubiera pasado si hubiese dicho esto o lo otro, o si hubiese hecho esto más que lo que no hice… En fin, genera ciertos arrepentimientos que nos hace pasar malos ratos sin necesidad: ¡Con lo a gusto que se queda uno soltando lo que tiene dentro!