BLEDO

Vamos a dar protagonismo a un término cuyo significado es el de indiferente, insípido, de desinterés. En general,  empleamos BLEDO con expresiones con las que queremos hablar de algo que es de poco o ningún valor.

Pues bien, para hoy, BLEDO cobra cierto interés para mostrar a que se debe dicho significado. Todos conocemos la expresión “me importa un BLEDO“. Y aunque, como en mi caso, no sabía lo que era un BLEDO, tenía claro que esta frase venía a decir que algo daba igual, no importaba.

Por un amigo, que me sugirió esta palabra para ABCaos, apareció mi curiosidad por el BLEDO. Resulta que se trata de una especie de acelga que puede ser blanca o roja cuyo sabor brilla por su ausencia. Conociendo esto, la archiconocida expresión cobra sentido. Pero, no es el único vegetal que ha generado expresiones de cierto desprecio: “me importa un comino, un pimiento, un rábano o un pepino” vienen a significar lo mismo. Aunque estos más que por insípidos, están infravalorados por ser abundantes, por su omnipresencia en cualquier cocina que se precie o por estar al alcance de cualquiera. Y es que hasta en estas pequeñas cosas, lo abundante deja de ser importante.

Demos hoy una oportunidad al BLEDO. Aquí os dejo una receta para propbar suerte con este vegetal:

TORTILLA DE BLEDO

Ingredientes
Huevos
Aliños verdes, cilantro, perejil, ajo porro, cebollín
Pimentón
Cebolla
Harina de trigo
Hojas y tallos tiernos de pira o bledo.

Preparación
Primero se hierve agua para cocer las hojas. Luego se baten los huevos en una
taza junto a las hojas, a la que se le agrega la taza de harina. Luego se cortan
los aliños y se le unen con la mezcla. Se incorpora el bledo picado y se lleva a
cocinar en un molde, sea horneado o frito.

INDIGNACIÓN

INDIGNACIÓN: Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos. Así, se describe este término en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, el cuál está alcanzado su máxima popularidad desde el surgimiento 15-M y sus” indignados”.

Este sentimiento es vivido por todos en diferentes momentos de nuestras vidas personales, profesionales y en el ámbito social. Sobre éste último, la INDIGNACIÓN ha surgido después de ver un país sumergido en una profunda crisis y una pésima gestión política que no ha hecho más que despertar la necesidad de cambio. Ante esta situación, todos sentimos INDIGNACIÓN y todos, aunque algunos no lo reconozcan publicamente, somos conscientes de la urgencia de cambio del actual sistema democrático.

El movimiento 15-M inició esta etapa de cambio. Saltó a la palestra mediante acampadas, asambleas, debates, discusiones, argumentos que han dado mucho que hablar. Sin embargo, ahora, mal que le pese a muchos, este movimiento está generando debates que poco tienen que ver con la necesidad de cambio antes mencionado.

Sólo hay que ver las noticias de la última semana en las que no se habla de ninguna nueva propuesta, concreción de puntos e ideas a presentar ante el Congreso o debates sobre las próximas elecciones generales. Parece que los INDIGNADOS sólo se sienten de esta manera porque ya no se les permite acampanar en zonas como la Puerta del Sol.

Esta situación está generando dos tipos de INDIGNACIÓN, las de los ya populares “indignados” y la INDIGNACIÓN hacía estos INDIGNADOS por no compartir como se está llevando este movimiento, aunque pese a todo se basa en muy buenas ideas.

En definitiva, estamos ante una etapa tensa agudizada por nuevas recaídas en la economía y el inicio de una nueva etapa política que, prediciblemente si no se retoma el espiritu inicial del 15-M, continuará los pasos que ha llevado a España a un profundo sentimiento de INDIGNACIÓN.

 

ELECCIONES

Palabra obligada después de que el pasado viernes fuese anunciado el rumoreado adelanto de las ELECCIONES generales por el presidente del Gobierno, José luis Rodriguez Zapatero, para el próximo 20 de noviembre.

Las ELECCIONES supone una libertad de obrar. Es un derecho por el que se emiten votos para designar cargos políticos o de otra naturaleza. Este derecho no siempre ha sido tal en la Historia. En muchas épocas y lugares, las ELECCIONES han sido eliminadas bajo regimenes dictatoriales y autoritarios. Por esta misma razón, todos deberíamos hacer uso de ellas, participar, usar nuestra libertad de elección y emplear el actual sistema democrático para cambiarlo y mejorarlo tal y como muchos sectores sociales están reclamando actualmente, los indignados sin ir más lejos.

Zapatero ha anunciado el adelanto de las ELECCIONES el mismo día de cierre del curso político. Están previstas para cuatro meses antes de lo programado en un principio, coincidiendo con la fecha en la que fallecieron los dictadores falangistas, José Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco. Así pues, el próximo 20-N todos los ciudadanos deberían hacer uso del derecho al voto como reclamo y recuerdo de las etapas políticas en las que personajes como los anteriormente citados limitaron tal acción.

Elecciones generales 20N 2011

LIBRO

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora. Así describe la palabra LIBRO un proverbio hindú. Una bella definición para un objeto que todos hemos tenido alguna vez en nuestras manos.

Un LIBRO supone conocer aquello que posiblemente jamás conocerías de otra manera. Te enseña el mundo, te muestra personas, personalidades, anécdotas… Es un compendio de páginas llenas de letras y palabras que adquieren un signifcado muy personal e individual para cada uno de nosotros.

Tener un LIBRO entre las manos, leerlo, manosearlo supone cierto placer para muchos. Es un hábito, el de la lectura, que todos deberíamos tener adquirido y activo. Ahora, con el verano, es un buen momento para que aquellos que no tengan este hábito lo adquieran y para los que ya son experimentados lo exploten aún más.

¿Qué mejor estampa que una tumbona al sol, sea en la playa o en la montaña, con una buena bebida refrescante y un LIBRO entre tus manos? Sólo nos queda decidir qué LIBRO saborear. ¡ABCaos admite propuestas!

Propuestas de libros para el verano.

PACIENCIA

El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define PACIENCIA como la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse; capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas;  la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho; lentitud para hacer algo. También se dice del resalte inferior del asiento de una silla de coro, de modo que, levantado aquel, pueda servir de apoyo a quien está de pie. Se llama PACIENCIA a un bollo redondo y muy pequeño hecho con harina, huevo, almendra y azúcar y cocido en el horno.

En general el uso de PACIENCIA supone tolerar o consentir alguna cosa que nos hace “sufrir” o que en cierta manera “mengua nuestro honor”. Se habla de PACIENCIA también como la “madre de la ciencia”. Ya lo decía  Isaac Newton: “Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que cualquier otro talento”.

Todos, en algún momento de nuestras vidas, padecemos, sufrimos, consentimos, aconsejamos PACIENCIA. Siempre esperamos “algo” que tarda en llegar. Cuando eso sucede, sólo nos queda dos opciones: Ser PACIENTES o que la gota colme el vaso, considerar que ese sentimiento de consentimiento que nos genera cierto dolor ya no vale la pena padecerlo y pasar página.

¿En qué momento se agotó tu PACIENCIA?