TRECE (13)

Vamos a tentar a la suerte incluyendo el número que supuestamente incita al mal agüero en este diccionario particular. Hablamos pues del TRECE: el número de la mala suerte. Tal es la superstición sobre él que tiene una enfermedad propia de casi imposible pronunciación: triscaidecafobia.

Ante esto es fácil pensar que el año que está a punto de terminar no ha sido de los mejores para los que temen a estas dos cifras, aunque en definitiva podemos pensar así de forma general para todos, ya que visto los acontecimientos en el país es para considerar seriamente que eso de la maldición del TRECE tiene cierto sentido.

A falta de un día de la celebración de la Lotería de la Navidad, muchos han sido los que han querido hacer frente a esto de la mala suerte jugándose sus inversiones en décimos con la terminación TRECE (13). Pero ¿de dónde viene la maldición de este número?

Parece ser que en los países occidentales se cree que es por el hecho de que a la mesa de la última Cena se sentaron trece personas  y en menos de 24 horas, dos de ellas estaban muertas: Jesús y Judas.

Hay expertos en numerología que defiende que el verdadero número del mal agüero es el 4, pero que ha derivado en el TRECE por ser la cifra resultado de la suma de 1+3.

Otra teoría proviene de la mitología nórdica. Cuentan que la muerte de Baldo, el dios de la Luz, a manos de su hermano gemelo Herder, el dios de la Oscuridad, fue producto de las maquinaciones del timador Loki, considerado el decimotercero de los dioses.

El capítulo TRECE del Apocalipsis habla del anticristo y la bestia y en el tarot, este número hace referencia a la muerte… Si siguiese buscando seguro que aparecen muchísimas más explicaciones sobre por qué otorgar al TRECE el símbolo de la mala suerte, pero mejor dejarlo en este punto y esperar a que mañana el Gordo de la Lotería premie a aquellos que realmente no les acompaña la suerte independientemente de la terminación premiada.

ROSCÓN

Seguimos recogiendo términos navideños a punto de acabar esta etapa de celebraciones, fiestas, regalos, ilusión y, por supuesto, comilonas.
Hoy añadimos a este diccionario improvisado un nuevo término culinario: ROSCÓN de Reyes. Desde comienzos de diciembre ya se ha podido comprar este sobroso dulce en todas las pastelerías y panaderías de barrio, pero es en esta semana, cuando sus ventas alcanzan su máximo.
¿Pero de dónde viene este dulce? Es algo típico en España, pero no sólo se encuentra en este país, ya que en lugares como Francia también es tradición. Sus orígines, sin embargo, poco tienen que ver con la Navidad.
En realidad, el origen del ROSCÓN de Reyes se remonta a la época romana. En concreto a unas fiestas, Las Saturnales, un festejo celebrado por los esclavos donde se hacía honor al dios Saturno, dios de la agricultura. La tradición era que a mediados de diciembre se celebraba el fin del período más oscuro del año y se conmemoraba el nacimiento del nuevo período de luz, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio. En esta etapa se ponía fin a los trabajos del campo y los campesinos, incluidos los esclavos, tenían tiempo para descansar y reponerse del esfuerzo. Para festejarlo, se repartían unas tortas redondas, hechas con higos, dátiles y miel que también se repartían entre los pobres. En las tortas, además, se escondía un haba seca que representaba la prosperidad y, quien la encontraba, si era esclavo, quedaba libre ese día, además de pasar a ser tratado como un rey.

Pues bien, después de muchos años, hoy el ROSCÓN tiene un significado diferente. Es el dulce con el que niños y mayores esperan la llegada de los Reyes Magos o, lo que es lo mismo, los regalos. También ha cambiado su decoración y es típico saborearlos con trocitos de frutas caramelizados por encima, además de acompañarlo con una buena taza de chocolate caliente. Lo que sí continúa vigente es la sorpresa que lleva dentro. Ya no se ponen habas, ahora suelen encontrarse figuritas típicas navideñas, pero su sabor sigue causando furor. El toque, el agua de azahar.

Roscón de Reyes.

ZAMBOMBA

Último fin de semana antes de celebrar Nochebuena y el día de Navidad. Estamos en los últimos días de compras navideñas para hacernos con los regalos, disfrutar de cenas y comidas con amigos y compañeros de trabajo y conseguir una ayuda a base de pedir el tradicional aguinaldo.
Durante el fin de semana, a más de uno nos llamarán a la puerta con ZAMBOMBAS y otros instrumentos musicales acompañando cantes navideños para pedir algo de dinero. Es una tradición que pese a su antigüedad, se sigue practicando a ritmo de ZAMBOMBAZOS.
Así, ZAMBOMBA es la palabra para terminar la semana. Se trata de un tambor de fricción imprescindible en las fiestas navideñas. No es el único instrumento típico, pero si el más sonoro y característico.
Los artesanos fabrican miles de ellas para Navidad, pero siempre se puede hacer una ZAMBOMBA casera para vivir más intensamente eso del espíritu navideños. Por eso, para los que han sido precavidos y ya tienen todos sus regalos preparados, proponemos construir una en casa. Aquí os dejamos los utensilios que se necesitan, la elaboración ya depende de la habilidad de cada uno.

“La zambomba pide pujo,
y el que la toca, prudencia,
si no me dais aguinaldo,
aquí me siento a la puerta”

CONSTRUIR UNA ZAMBOMBA

Utensilios:

  • Recipiente, puede ser otro tipo de vasija
  • Carrizos, son las cañas plumero, ornamentales que hay en jardines y parques, si no encontrais de esta clase,tambien valen las cañas normales de los cañaverales, procurando que sea de 1 o 1,5 cm. de gruesa y de largo como unos 50 o 60 cm.
  • Piel de cordero, choto, conejo, si no las conseguís tambien pueden valer las bolsas de plastico, pero las de las tiendas de alto estandin, las de super o hiper no, porque son muy finas.
  • Cuerda de cañamo, el motivo, no escurre tan facil y hace cuerpo cuando se moja
  • Navaja o tijeras para cortar.

TURRÓN

Seguimos con términos relacionados con la Navidad. Ahora toca hablar del TURRÓN, un dulce típico en España que se consume exclusivamente en estas fechas para dar un toque aún más dulce al mes de diciembre.

Básicamente el TURRÓN es una masa obtenida por la cocción de miel u otros azúcares que incluye almendras peladas o tostadas. Una bomba calórica que pocos pueden resistir a probar aunque no se sea un amante del dulce. Es un elemento básico en cada cesta de Navidad y ya los supermercados y pastelerías están repletos de TURRÓN.

Aunque se trata de un dulce que proviene de Al-Andalús, las áreas típicas de fabricación se encuentran en la actualidad en Alicante, Valencia y Toledo. De sobra es conocido el TURRÓN de Jijona, por ejemplo. Sin embargo existe muchas variedades de TURRÓN. Además del blando y el duro, está el TURRÓN de agramunt, cherta, el de crema catalana, el de trufa, el de coco y, sin duda, el de chocolate.

Y tú,  ¿de qué TURRÓN eres?

VARIEDAD DE TURRONES

ADORNO

Llega el primer fin de semana del mes de Diciembre y la palabra ADORNO será de lo más profunciada entre nosotros. ¿Por qué? Pues para los que aún no han decorado sus casas de motivos navideños será el momento de plantearselo y hacerlo.

Decorar los hogares con ADORNOS navideños es uno de los momentos más entrañables para muchos. Supone un tiempo de reunión familiar que espera con ilusión la llegada de Santa Claus o los Reyes Magos, según la tradición de cada uno.

Y es que el reparto de amor, paz y regalos materiales es el momento favorito en Navidad y, por ello, los ADORNOS giran entorno a ellos. Si esperamos a Santa Claus, recibiremos los regalos debajo de un árbol decorado con infinidad de bolas y espumillón envueltos en una manta de lucecitas. Pero si somos más de Reyes Magos esperaremos un poco más de tiempo a recibir sus presentes cuando visiten la ruta de casas con puesto de Belén en el que no puede faltar el pastor haciendo sus….

¿Y tú de qué adorno eres: Árbol o Portal de Belén?